Cada vez que un jugador de ajedrez latinoamericano viaja a Europa o Asia a competir, el mito de que allá no son tan buenos como acá resurge y los condena antes de que se tomen el avión.

Por suerte, la actuación de Sandro Mareco, Alan Pichot y Leandro Krysa en el Abierto de Vietnam echa completamente por tierra esa falsa creencia popular.
“Estoy muy contento porque es uno de los torneos mas importantes que gané, si no el más importante. Uno a veces no sabe si seguirá mejorando y necesita de estos buenos resultados que brindan más energía para continuar”, le dijo Mareco en una entrevista a Clarín.
El Gran Maestro ya había mostrado su felicidad por haber conseguido el título cuando dijo en su cuenta de Facebook que estaba muy emocionado por lo que había conseguido, agradecido a quienes lo apoyan y feliz por los resultados que llegaron después de mucho trabajo.
“En general el torneo fue duro y tuve bastante trabajo. Sirvió todo lo hecho con Ulf [Andersson], a quien traje a la Argentina y con el que estuve en Alemania probando ideas. Cuando salen bien las cosas, suma”, contó Mareco, que en abril se encontrará muy cerca de estar entre los 100 mejores ajedrecistas del mundo.
Consultado sobre qué sintió al jugar la última partida del torneo contra su compatriota Krysa, dijo: «Fue muy raro por la amistad que nos une. Muchos me hicieron chistes en la previa porque si le ganaba era campeón. Pero saben que yo no arreglo ni hago cosas raras».
Por su parte, Krysa elogió el juego de su coterráneo. «Sandro tuvo un nivel impresionante. Cometí un par de imprecisiones y él jugó de manera impecable y me ganó una muy buena partida», expresó.
Sobre su experiencia jugando en Asia, Krysa dijo: «Es la segunda vez que juego en Asia y sentí la diferencia de nivel porque los jugadores son fuertes. Tanto que uno de 2290 de ELO hizo norma de gran maestro”.
Pichot también fue consultado sobre sus sensaciones luego del torneo. “Estoy sumamente feliz. No me esperaba terminar la gira con este tercer puesto en un torneo importante y ganándole en la ultima ronda a uno de los mejores (Gordievsky). Más no puedo pedir», dijo.