2018: Santiago y Lima; 2019: Guayaquil y Buenos Aires

La juventud ajedrecística de nuestra América, vive cada jugada en el tablero de forma por demás singular, con alegría, con entusiasmo, y con sueños que se enfocan primero  en destacarse en el plano local, y luego vivir esa fiesta tan maravillosa como lo es compartir con iguales, un Sudamericano o un Panamericano.

 

Algunos, los más afortunados, comienzan ese camino a los seis o siete años, y disfrutan de estos eventos hasta llegados los 18. otros se suben a esta maravilla de certamen un poco después, pero unos y otros siempre se apenan cuando llega la edad en que marca que esto tiene su fin y el “torneo de categorías” será para siempre un bello recuerdo.

 

El 2018 dejó un Santiago de Chile recibiendo a  jovencitos de todas las Américas, y marcando un hito, realizando en el precioso Polideportivo, el torneo más grande que se hubieran realizado en su tierra.

Llegó diciembre, y aparte de la gran temperatura, vino el turno del Sudamericano, honor que recayó este año en Perú y en su capital limeña.

La tierra de los incas se mandó un gran evento, en el que superando todas las expectativas, 723 talentos del tablero dieron vida al torneo.

Sobre ese torneo aún nos debemos un repaso para mirar bien la performance de cada delegación, destacándose sin duda los locales y Ecuador.

El desempeño de los peruanos es digno del mayor destaque, y sería muy interesante conocer los programas que han llevado adelante para ser en la actualidad los mejores por lejos de esta América sureña.

Aún resuena en los oídos de muchos las palabras de cierre del Sudamericano, con su premiación, y las palabras de quien animaba la ceremonia arengando con mucha pasión a los jugadores locales.

También el director del torneo,  a quien se lo vio trabajando y mucho para que todo saliera de la manera más correcta, Boris Ascue,  felicitaba a cada uno por la labor realizada, pedía disculpas se algo no había salido de la mejor manera y a su decir “le pasaba la posta a Argentinta”, ya que sería el organizador de la siguiente edición del Sudamericano.

Y así será.

Pero el 2019, antes de que llegue diciembre y la capital albiceleste reciba a cientos y cientos de amantes del 8×8, habrá otra instancia en que los jóvenes mirarán con anhelos de llegar.

Y será Ecuador, más precisamente Guayaquil, donde cobrará vida el torneo que reunirá a todas las Américas en el mes de julio.

 

¿Pero como se llegan a ellos?

El camino empieza mucho antes que en julio y en diciembre. Comienza cuando se dispute el torneo nacional en cada país de nuestra América, donde se irán definiendo los monarcas nacionales que tendrán el orgullo de representar a su país como representantes oficiales.

El año recién da sus primeros pasos, y el primero que moverá sus piezas en el tablero buscando sus reyes locales y porque no sus representantes para Guayaquil, será Chile, quien a partir de este martes 29 disputará en Osorno su torneo nacional de categorías infantiles.

Faltan muchos meses pero el primero de los pasos está a punto de darse…

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