Pasaron las tres primeras rondas del campeonato «del regreso» a las actividades presenciales, y todo funciona según lo previsto en el Hotel Real-Colonia, donde se desarrolla el II Circuito Alekhine, que homenajea a Alfredo Chargonia.

Todo con mucha responsabilidad, con los cuidados extremados al máximo para que éste sea el torneo que abra las puertas de todos los salones del ajedrez oriental, demostrando que si, se puede llevar adelante la actividad aún con ese visitante que nadie ha osado en llamar, que no golpea la puerta, que no paga inscripción al torneo, que jamás lo vemos, pero anda entre nosotros por todos lados.

También la faz deportiva transita por los caminos imaginados, donde los cinco primeros clasificados no han inclinado aún sus reyes, dos de ellos (Manuel y Jorge) con puntaje perfecto ganando todos, y el trió que los persigue ( Escofet, Genta y Rodríguez) aún habiendo ganado siempre, están media unidad detrás por haber necesitado librar en la primera ronda y con ella arrancar con medio punto la competencia.

Así dadas las cosas, cuando el reloj marque las 9.00 se pondrá en marcha la cuarta ronda con el choque estelar en la mesa 1 entre quienes supieron ser monarcas nacionales: Jorge Brasó en el año 1996 y Manuel Larrea por partida triple en 2010, 2013 y 2015.

La emoción por la corona del torneo quedará sin lugar a dudar hasta la ronda final, porque sean cuales fueren los resultados, el trío que acecha mantiene chances intactas: Eduardo Rodríguez Farías tendrá a su frente a Jaime Escofet, mientras que Alejandro Genta en la mesa 3 se medirá con el cada vez menos promesa y más realidad Franco Manteiga.

Las promesas locales ( Tabaré Caballero y León Caldarelli) se debieron enfrentar por la ronda tres, en una de las tantas veces que el tablero los ha puesto frente a frente ya sea en su club el Cosmopolita, o en algunos de los otros torneos en los que han sumado su participación.

Aquí compartimos su partida que sin dudas quedará para el recuerdo, su primer torneo con «tapabocas»
Sin dudas una partida en la que «la garra celeste» se vio reflejada sobre el tablero, no se da nada por perdido hasta el mismo final.
Hoy cierra la competencia, habrá campeón, habrá podio, pero también tendremos muchas más cosas para detallar