Fueron siete rondas jugadas en la noche céntrica montevideana, en el lugar que el legendario club Trebejos oficia como sede, y donde desde hace largos meses, recibe con la hospitalidad de siempre a todos quienes los visitan.
Siete rondas en las que Rafael Muniz dejó claras muestras de su superioridad en el tablero solo dejando unas tablas en el camino frente al maestro de tantos Mario Saralegui, cuando el torneo pegaba la curva y entraba en su recta final. Después ganó todo, siempre los monarcas de los bandos rivales debieron pegar su frente al tablero en señal de derrota. 6 puntos y medio sobre 7 posibles habla de la gran performance del entrenador de talentos celestes
Aquí la última partida de Muniz ante el venezolano Jairo Araque en un final muy parejo.

En el segundo lugar quedó el «pirata» local, Martín Caitano que viene de menos a más, sin saber aún cual es su techo. Clasificado para jugar la final del campeonato oriental en pocas semanas, ganó las cinco partidas que jugó, y con eso se posicionó en el segundo escalón de la competencia. Suena raro, ganó todo y salió segundo, y bueno, dos pedidos de libre, lo hicieron quedar en la orilla.
La quinta victoria consecutiva de Caitano, esta vez en la jornada de cierre ante el ascendente joven Joaquín Busca, también de gran campeonato.
Como es ya clásico al igual que el maestro Vivaldi, el club señero oriental nos regala siempre las cuatro estaciones, mientras aún siguen escuchándose los ecos de este Otoño, se empiezan a oír los nombres de quienes dirán presentes en el Invierno.