Sudamericano Juvenil: recuerdos luqueños

1) El logo.

De visita en Asunción uno puede desplazarse caminando, ir en ómnibus, viajar en taxi, visitar lujosos

shopping o transitar por humildes calles de barrios, ilustrarse en un museo o vibrar en una competencia deportiva.

En cualquiera de los casos, en todo momento y lugar, habrá un lugareño con su gran termo de más de dos litros de agua bien fría bebiendo su clásico tereré.

Es Paraguay un lugar donde se viven temperaturas muy altas, y lo refrescante de esa infusión hace posible calmar lo agobiante del clima, con ese sabor tan propio y característico de la yerba mezclada con diversa variedad de yuyos, que se pueden adquirir en mesas que se pueden encontrar en todo lugar, desde la misma terminal del buses, hasta las calles transversales de Luque.

Muy oportunos los que diseñaron la imagen que distinguía el torneo, si a Colombia lo define el café, y a Brasil la samba, ¿que más que para identificar a lo paraguayo que este símbolo?

Un visitante durante el campeonato hizo la consulta a un taxista:

-“¿por qué hay tan pocas heladerías en Luque, que cuesta encontrar una?

-“¿para qué queremos helados?, nosotros para refrescarnos ya tenemos el tereré”

 

2) Sin ver

 

Jesús en momentos de mayor concentración

Jesús Barrios logró en el año 2016 ser el primer ajedrecista ciego paraguayo con elo fide, algo muy festejado dentro de su comunidad.

Acostumbrado él, a que la gente se le acerque, le hablen,  e incluso que le realicen entrevistas, no fue lo mismo para muchos que veían por primera vez a un joven con estas características participando en eventos de este tipo.

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A su lado quien le dice las jugadas de su oponente

Despertó en todos elogios y admiración.

Jugar de igual a igual, dar el todo por la victoria y hasta salir por demás contrariado cuando no la conseguía.

Sus rasgos de humildad lo hicieron aún más querible por el resto de las delegaciónes, y que decir cuando algún uruguayo se le acercó y demostró que aparte de reyes y reinas también domina el mundo del balón…..” antes me gustaba Forlán pero ahora ustedes tienen a Suárez y también me gusta mucho….”

Previo a este torneo Jesús venía de ocupar el puesto número 13 en el V Campeonato Panamericano de Ajedrez para Ciegos y Baja Visión realizado en Panamá y donde era el participante más joven. Allí cerró su participación con 4 puntos y medio en siete partidas: cuatro victorias, una tabla y dos derrotas.

 

 

 

 

3) Turf o Ajedrez

como para que no escape nada

Acostumbrados a ver esta imagen en los hipódromos de todo el mundo.

Los equinos largan y los fanáticos de sus carreras se agolpan en las tribunas y siguen su veloz andar desde lejos, minimizando la distancia de la mejor forma que se pueda conseguir.

¡Pero seguir partidas de ajedrez con prismáticos!

El evento se realizó en un gimnasio muy coqueto de las instalaciones del Comité Olímpico, y los acompañantes podían estar dentro del mismo, solo unos minutos previo a las partidas para obtener las clásicas fotos para el mejor de los recuerdos.

Pero….¿y después?……… ¡todos a las tribunas!

Algunos de forma muy sabia tomaban sus cámaras de fotos y acercaban al máximo el poder de su lente para observar lo más cerca posible,  pero otros, recurrieron a técnicas turfísticas y se llevaron los binoculares a la tribuna.

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4) Picardía

La partida había sido larga, más teniendo en cuenta que era de la categoría sub-8.

Muy pareja en toda su extensión, llegando al final uno de los jugadores sacaba una ligera ventaja.

Quien la tenía, presionaba por la victoria, y el otro resistía, esperando que pasara algo fortuito.

La presión fue en aumento, y en un momento lo fortuito se hizo realidad, la dama fue a la única casilla que ahogaba a su rival. En una acción tan rápida, que decirlo demora más tiempo del que duró, la dama se desmayó y cayó del tablero terminando en el suelo.

Al volver al campo de batalla, la esperaba el pequeño con un suspiro de alivio de quien veía concretar su sueño de lograr dividir el punto, cuando ya estaba prácticamente perdido.  Faltaba apoyar la dama, estrechar las manos, firmar las planillas y volver a la tribuna con sus padres.

La dama volvió al tablero……¡pero a otra casilla! .- ya no eran tablas, ya no existía el ahogoooo

Obviamente  la mano levantada y el juez que presuroso se acerca e intenta solucionar el tema.

Escucha a ambos, y decide. “Nunca fue apoyada en la casilla que daba el ahogo, simplemente se le había caído ahí”

El final es obvio, ganó el que tenía la ventaja,

ganó al que se le desmayó la reina del tablero.

Curiosidad: el juez era de su misma nacionalidad…….

 

5) Compañerismo

Al campeonato ya le quedaban pocas partidas por disputar.

El gimnasio iba quedando vacío y los jugadores después de seis días de máxima tensión se liberaban de la misma, muchos con la satisfacción de la tarea cumplida.

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Isis Daira Veliz subía los escalones de la tribuna en busca de su familia, cantando y feliz por su logro obtenido.

 

Isis Daira Veliz y Ernestina Adam, joyitas albicelestes

 

 

Quien escribe se le acerca y le dice…..” Isis, fuiste vice-campeona, felicitaciones!, ¿me dejas sacarte una foto?”.

Con una sonrisa que parecía tatuada sobre su rostro, la felicidad del momento hizo que el si fue inmediato.

Pero tan inmediata como esa respuesta fue su comentario posterior, que enaltece a esta niña y muestra sus valores humanos….. ” si me sacas una foto a mi que fui segunda, también sacale a mi amiga que salió tercera….”

 

6) ¿Gorrita de la suerte?

Fue campeón de punta a punta.

después del abrazo, repuesta su figura, posa para la foto

Poco a poco su nombre se fue haciendo conocido en el gimnasio, cuando veían todos que las rondas se iban acumulando y  seguía sumando victorias.

Nadie lo apartó de la mesa uno, hasta que llegado el momento final, simplemente con unas tablas se consagraba como campeón sudamericano sub-10.

El portón de acceso al gimnasio se abrió, apareció su diminuta figura corriendo velozmente en busca del abrazo de su padre. Los piecitos no daban más de tan rápido que querían moverse,  hasta que llegó el encuentro, fue elevado por los aires, la gorrita por primera vez abandonó su cabeza y se le escuchó decir…..¡empaté soy campeón!

Para su familia, para su entorno, para Brasil: Henrique Salvadego.

Para todos los demás: el fenómeno de la gorra.

 

 

 

 

Tenemos más recuerdos luqueños para compartir, si alguien conserva algunos y desea que lo sumemos en una próxima entrada, nos lo hacen saber y será un gusto. De esa manera una vivencia personal, la transformamos en recuerdo colectivo

 

 

 

 

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